Candela: cada vez surgen más conexiones con policías corruptos
01/10/11 Al último detenido le habrían pagado para que actuara como “buchón” de los investigadores.
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Hasta que cayó detenido a principios de esta semana, Héctor “El Topo” Moreira (44) estaba trabajando como “buchón” de la Policía en la investigación del homicidio de Candela Sol Rodríguez (11), crimen del que hoy se lo imputa como “autor intelectual”. “ Incluso le pagaron . Le dijeron: ‘Tomá, Topito’ y le dieron dinero para que cargara nafta en su auto y se moviera a voluntad buscando datos”, confió a Clarín una fuente con acceso a la investigación.
La relación entre Moreira y policías bonaerenses es sólo una de las oscuras conexiones que puso en evidencia el caso Candela. Los lazos entre narcos, piratas del asfalto y miembros de la fuerza con más poder de fuego del país se repiten por donde se mire.
El primero en mencionar estos nexos fue el propio padre de Candela , Lauriano Rodríguez. Lo hizo al declarar ante la Justicia pocas horas después de que su hija fuera encontrada asesinada, el 31 de agosto. Entonces el hombre apuntó al “Topo” (su ex concuñado) como informante no sólo de la Bonaerense sino también de la Federal y dijo que Moreira jugaba a dos puntas corriendo el rumor de que el “buchón” era él.
Rodríguez relacionó al “Topo” con una banda mixta que, en diciembre de 2009, habría estado detrás del extraño secuestro del piloto de TC Gustavo Alan Sancho. Y en la misma declaración mencionó como potencial enemigo suyo a un policía al que identificó por apellido y que sería “El Chaqueño”, quien forma parte de un grupo parapolicial bautizado “Los Magníficos”. A esta banda –para la que también trabajaría Moreira– se le atribuyen algunos secuestros de narcosocurridos durante este año en la zona de la villa Korea.
“Los Magníficos” –como informó Clarín en su edición del jueves– nacieron a fines de los ‘90 en Villa Ballester (San Martín). Uno de sus fundadores es un ex comisario apodado “El Orejón”, quien solía jactarse del número de personas que había matado. “El Orejón” cayó en desgracia a fines de 2009 luego de meterse en un tiroteo entra narcos en la villa 9 de Julio (fuera de su jurisdicción). El episodio terminó revelando que su hermano, apodado “Cartucho”, era el lugarteniente de un capo narco del lugar, “El Negro” Gómez.
Fuentes cercanas a la familia de la nena asesinada confesaron ayer a Clarín que Rodríguez tenía una antigua deuda de 20.000 pesos con “El Orejón”. La contrajo hace unos dos años, cuando el policía lo “detuvo” y lo dejó ir a cambio de un dinero que el papá de Candela le prometió pero nunca le pagó (una práctica policial llamada “corte de boleto”) En San Martín, “El Orejón” tenía y tiene fama de pesadoy de haber tomado partido en la guera entre narcos que enfrenta a diferentes clanes familiares en las villas de San Martín.
A él se le atribuye darle protección al narco Miguel Angel “Mameluco” Villalba, queandaba escoltado por un patrullero de la Bonaerense cuando fue detenido por la Federal el 10 de agosto, menos de dos semanas antes de que Candela desapareciera.



